A los que no hayáis visitado Allariz, en la provincia de Orense, permitidme que os lo recomiende encarecidamente porque se trata de una villa que no os dejará indiferentes.  A mis ojos destaca algo que no es, desgraciadamente, muy habitual en Galicia: el orden urbanístico. No en vano recibió en el año 1994 el Premio Europeo de urbanismo por la "ordenación y recuperación integral del conjunto histórico de Allaríz y su rio". Todo un modelo a seguir.

Para los amantes de la fotografía Allariz y su rio constituyen un interesantísimo motivo fotográfico. Pasear cámara en ristre por su casco histórico, rodeados de piedra en cada calle, en cada plaza, es un enorme placer.

 

 Pero es el rio el gran protagonista. El Arnoia detiene su ímpetu en Allariz y sus aguas se amansan creando un espacio de ocio maravilloso. Tal vez un día el rio gritó que le detuvieran para que sus aguas pudieran deleitarse y deleitarnos con el reflejo de  las viejas piedras del puente de Vilanova.

Sea como fuere, la obra del hombre para detenerlo fue maestra.

A Ponte de Vilanova es desde mi punto de vista un motivo fotográfico de primer nivel. Estas dos son otras perspectivas que nos ofrece

 

 Y un consejo, cuando añoremos un fin de semana de tranquilidad y armonía... recordemos que siempre nos quedará Allaríz.